El Jeepster Commando cumple seis décadas desde su lanzamiento en 1966, y su historia es, en gran medida, la del nacimiento del segmento SUV tal como se conoce hoy. Presentado como respuesta a la creciente demanda de todoterrenos de ocio en el mercado estadounidense, el modelo terminó por convertirse en uno de los vehículos más versátiles de su época y en un puente entre los utilitarios de trabajo de posguerra y los SUV de lujo actuales.
En 1966, el Jeepster Commando llegó a ofrecer cuatro carrocerías en un mismo vehículo: station wagon, convertible, roadster y pick-up, algo inédito para la época.
Un diseño pensado para romper con lo establecido
Detrás del Jeepster Commando estuvo el diseñador industrial Brooks Stevens, encargado de dar forma a la respuesta de Jeep frente a una competencia cada vez más agresiva en el segmento de los todoterrenos recreativos. La gran innovación del modelo no estuvo únicamente en su solidez mecánica, heredada de la tradición Jeep, sino en su flexibilidad de carrocería. Esa versatilidad le permitía ser tan útil en labores agrícolas como elegante para un paseo costero o una avenida urbana.
El motor V6 Dauntless: el salto de rendimiento que necesitaba
Bajo el capó, el Jeepster Commando introdujo el motor V6 "Dauntless", capaz de entregar 160 CV, casi el doble de potencia que el motor de cuatro cilindros que equipaba de fábrica. Esa mejora, sumada a la opción de transmisión automática, amplió considerablemente el público del modelo, que dejó de estar reservado únicamente al usuario tradicional de los Jeep CJ de posguerra y pasó a atraer a compradores en busca de confort sobre el asfalto sin renunciar a la capacidad todoterreno.
El legado del Jeepster Commando en España
Uno de los capítulos más singulares de esta historia ocurrió fuera de Estados Unidos. A finales de los años 60, la empresa española VIASA (Vehículos Industriales Agrícolas, S.A.) inició la producción del Jeep Comando en su planta de Zaragoza. Las unidades fabricadas en España se equiparon con motores diésel Perkins y Barreiros, reconocidos por su durabilidad, y se convirtieron en piezas clave de la movilidad rural y de los servicios públicos del país.
De Kaiser Jeep a AMC: el puente hacia el SUV moderno
El Jeepster Commando fue fabricado originalmente por Kaiser Jeep entre 1966 y 1969, y posteriormente por AMC entre 1970 y 1973. Esa continuidad de producción consolidó su papel como el eslabón entre los vehículos militares de trabajo de mediados de siglo y los SUV modernos orientados al confort y al estilo de vida.
A 60 años de su presentación, el Jeepster Commando se recuerda no solo como un vehículo carismático, sino como una muestra temprana de una idea que definiría al automóvil moderno: que la libertad de llegar a cualquier lugar no debía significar renunciar a la comodidad.
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