
Maxus T90 2026: reseña completa, ficha técnica y precios en Chile
El equipo de Parilli Cars ha probado numerosas pick-ups en el mercado chileno, pero pocas con una propuesta tan particular como la Maxus T90, la versión tope de línea de la marca asiática. Su principal atractivo no es solo su equipamiento, sino un esquema constructivo híbrido, poco convencional dentro de la industria de las camionetas.
Por debajo, la T90 conserva un bastidor de largueros, es decir, el chasis independiente donde descansan el motor, los ejes y la transmisión, típico de una pick-up de trabajo. Pero por fuera, su carrocería está soldada como una sola pieza, sin la clásica separación entre la cabina y la zona de carga que se observa en la mayoría de las camionetas del segmento. El resultado es una combinación entre la robustez de un chasis de largueros y los acabados, el sellado y la rigidez propios de una carrocería tipo monocasco.
Dato clave: la Maxus T90 tendrá una historia cruzada con la nueva Volkswagen Amarok, camioneta con la que comparte plataforma de origen. Un antecedente relevante para el segmento de pick-ups en Chile.

Diseño exterior de la Maxus T90
La trompa de la Maxus T90 es imponente, con una parrilla que guarda cierto parecido a la de una Ford F-150. Las ópticas también reciben un guiño similar, aunque sin verse mal en el conjunto. La versión tope de línea gana una óptica algo más elaborada respecto a la de entrada. Un detalle criticable es la ausencia de ganchos de remolque delanteros, algo que en una camioneta de este segmento se agradecería tener de fábrica.
Por los laterales, la T90 suma un borde inferior mate que protege gran parte de la carrocería, llantas 265/65 aro 18 en la versión GL (aro 20 en la GLX) y pisaderas que facilitan el acceso a la zona de carga. La lata se siente de buena calidad, aunque algo endeble en las partes más bajas.

Uno de los detalles más curiosos de la carrocería es el sistema de apertura de puertas: no existen manillas convencionales. Cada puerta se destraba mediante un botón eléctrico, tanto desde el interior como desde el exterior, incluso en la puerta trasera. El cerrado se siente sólido, uno de los puntos mejor logrados por Maxus en este modelo. En caso de falla, existe un mecanismo de emergencia manual bajo una tapa junto al botón eléctrico.
La zona de carga refuerza el concepto de carrocería unificada: no hay corte entre la cabina y la caja, algo inusual frente a la mayoría de las pick-ups del mercado. Incluye iluminación LED interior, ganchos de sujeción y una tapa asistida por bombines que facilita su apertura.

Motor y ficha técnica de la Maxus T90
La Maxus T90 mide 5,5 metros de largo, 1,99 metros de ancho y 1,87 metros de alto. Su caja de carga tiene un volumen de 1.188 litros y una capacidad de hasta una tonelada. El estanque de combustible es de 75 litros, el despeje libre al suelo llega a 230 mm y el peso bruto vehicular puede alcanzar las 3,5 toneladas.
Para mover toda esa masa, monta un motor de 2.5 litros turbodiésel que entrega 221 HP y hasta 520 Nm de torque, acoplado a una caja automática de 8 velocidades con convertidor de par, tracción a las cuatro ruedas y bloqueo de diferencial trasero y delantero según versión. La suspensión delantera es de doble horquilla, mientras que la trasera puede ser de tipo ballesta o independiente, dependiendo de la versión.
Ficha técnica resumida
Motor: 2.5L turbodiésel, 221 HP y 520 Nm
Transmisión: automática de 8 velocidades, tracción 4x4
Despeje al suelo: 230 mm | Capacidad de carga: 1 tonelada
Dimensiones: 5,5 m largo x 1,99 m ancho x 1,87 m alto
Consumo mixto estimado: 13,2 km/l en carretera y 9,9 km/l en ciudad
Versiones y equipamiento: GL vs GLX
La Maxus T90 llega a Chile en dos versiones. La de entrada, GL, incluye 7 airbags —destacando uno central entre conductor y copiloto—, un paquete completo de asistencia a la conducción (control crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia, asistencia de mantenimiento de carril y monitor de punto ciego), bloqueo de diferencial trasero, asiento del conductor con ajuste eléctrico, llave inteligente, climatizador dual zona con salidas traseras, cámara de retroceso con sensores delanteros y traseros, pisaderas exteriores e iluminación LED completa.
La versión tope de línea, GLX, suma bloqueo de diferencial delantero, suspensión trasera independiente en lugar de ballestas, llantas aro 20, cámara de visión 360°, volante calefaccionado, asientos de cuero con calefacción en todas las plazas y masaje para el conductor, cargador inalámbrico, techo panorámico y conexión para carro de arrastre.

Interior y tecnología
El interior combina plásticos acolchados en el tablero con zonas más rígidas y algunos cueros en las puertas. Un detalle que llamó la atención del equipo de Parilli Cars fueron los asientos: bastante esponjosos y cómodos, entre los mejores logrados por la marca en una pick-up, capaces de sostener un viaje de 1.000 km sin generar molestias. También suma un retrovisor electrocromático, un componente poco habitual en un producto de origen chino.

El sistema de infoentretenimiento no ofrece grandes posibilidades de personalización, pero destaca por una traducción al español bien lograda, algo poco común entre marcas chinas. Incluye conexión con Apple CarPlay y Android Auto, cámara de retroceso de buena definición y una función de indicación de vadeo, que permite conocer hasta qué altura de agua puede sumergirse el vehículo (hasta 550 mm). El selector de marchas y los modos de manejo —normal, sport, nieve, barro, arena, remolque y personalizado— se ubican en una consola central amplia, aunque sin ventilación ni iluminación, algo inusual en un producto asiático.


Plazas traseras y espacio interior
Las plazas traseras ofrecen espacio abundante, sin un túnel de transmisión que incomode al pasajero central. Suman dos puertos USB (tipo A y C), salidas de aire independientes y espacios para guardar objetos. Como punto mejorable, el equipo de Parilli Cars notó la ausencia de iluminación en esta zona, un detalle que ya se repetía en la T60 Max.


Comportamiento en manejo
En la prueba de aceleración, la caja automática de 8 velocidades respondió con rapidez, sin generar sacudones al cambiar de marcha, algo esperable considerando que es la misma unidad utilizada en la Volkswagen Amarok V6. En autopista, a 100 km/h el motor se mantiene relajado, cercano a las 2.000 RPM.
El control crucero adaptativo funciona de forma consistente, aunque en curvas suele frenar de más antes de corregir. La asistencia de mantenimiento de carril actúa como un sistema de corrección más que de centrado activo. La suspensión, por su parte, se siente un escalón por encima de la T60 Max, con buen filtrado de irregularidades tanto en ciudad como fuera del asfalto. Los frenos cumplen, aunque no destacan por su potencia considerando el peso del vehículo, por lo que se recomienda anticipar la distancia de frenado.

El radio de giro resultó algo limitado para las dimensiones del vehículo, lo que se nota especialmente en maniobras de estacionamiento y giros en U. En cuanto a ruidos, la T90 mitiga bien el sonido del viento y del motor, aunque la consola central flotante, de plástico hueco, genera crujidos al apoyarse sobre ella.

Consumo de combustible
En la prueba de ruta del equipo de Parilli Cars, la Maxus T90 registró un consumo de 13,2 km/l en carretera, lo que se traduce en una autonomía cercana a los 990 km gracias a su estanque de 75 litros. En ciudad, el consumo bajó a 9,9 km/l, equivalentes a unos 742 km de autonomía. Se trata de cifras levemente por debajo de otras camionetas del segmento, aunque estas últimas suelen equipar motores de menor cilindrada.
Precio de la Maxus T90 en Chile y conclusiones
La versión GL tiene un valor de $30.928.100, mientras que la GLX llega hasta los $38.068.100, precios con IVA incluido y bonos aplicados.
Veredicto del equipo de Parilli Cars: la Maxus T90 es un vehículo caro dentro de su segmento, en especial en su versión tope de línea, pero al compararla con marcas tradicionales, su relación precio-equipamiento resulta conveniente. Sus asientos, la calidad del andar y las capacidades fuera del asfalto son sus mayores fortalezas.
Entre los puntos mejorables, destacan la falta de ganchos de remolque delanteros en la versión de entrada, el rango limitado de ajuste de altura de los asientos y la ausencia de iluminación en las plazas traseras, un detalle que se repite desde la T60 Max. Aun así, la Maxus T90 se posiciona como una propuesta completa: cómoda para largos trayectos en carretera y capaz fuera del asfalto, gracias a su despeje al suelo, sus modos de manejo y su sistema de indicación de vadeo.
Considerando que compartirá plataforma con la futura Volkswagen Amarok, la T90 también funciona como un adelanto de lo que podría ofrecer mecánicamente ese modelo, aunque la nueva Amarok llegaría con un motor híbrido enchufable cuyo comportamiento real aún está por confirmarse.

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