
CHERY cumple 20 años de historia en Chile celebrando una trayectoria que no solo acompañó la evolución del mercado automotriz local, sino que también contribuyó a transformarlo desde sus inicios en el país. La marca se instaló con fuerza en el imaginario de los chilenos gracias a una propuesta que, para su época, fue disruptiva: más equipamiento, mejor diseño y precios accesibles. Esta estrategia comenzó a construirse con nombres que hoy forman parte de la memoria automotriz nacional, y ha logrado posicionar a la marca durante cinco años consecutivos entre los SUV más vendidos del mercado, coronando el 2025 con el CHERY Tiggo 2 como el SUV número uno en ventas de Chile.
El punto de partida de este recorrido se remonta a los primeros años de presencia de la marca, cuando Chile recibió sus primeros modelos: el citycar IQ —conocido como QQ en otros mercados— y el SUV Tiggo, presentados como el debut oficial que marcó el inicio de operaciones y distribución en el país. Con ese impulso inicial, la marca amplió rápidamente su oferta: en pocos años ya circulaban por las calles el S21 y el A516, y luego llegaron modelos que consolidaron una gama cada vez más diversa: Destiny, Face, Skin (sedán y hatchback) y Beat, un período en que CHERY pasó de ser «la nueva apuesta» a convertirse en un actor masivo del parque automotor chileno.

En paralelo, la marca fue dando pasos decisivos para fortalecer la confianza con los consumidores chilenos. El salto hacia una nueva era se expresó en su familia SUV Tiggo, cada vez más sofisticada y con mayor calidad de materiales y tecnología. Y en el mundo de las camionetas, se concretó un hito singular: la incorporación de la CHERY Himla, la primera pick-up de la marca en Chile. Con una carrocería de estilo SUV, caja de carga con 1.276 litros de volumen, capacidad de carga superior a 1.000 kg y 36 puntos de amarre integrados, la Himla fue diseñada para responder a las diversas necesidades del mercado latinoamericano.
Compromiso con el futuro y electromovilidad
Como corresponde a todo aniversario de peso, los 20 años de CHERY en Chile no son solo una celebración del pasado, sino también una declaración de intenciones hacia el futuro. La marca acelera su estrategia de electromovilidad en el mercado local con la introducción de su nueva generación híbrida enchufable (PHEV): los modelos Tiggo 7 Pro Max CSH, Tiggo 8 Pro Max CSH y Tiggo 9 CSH, que combinan tracción eléctrica para el uso cotidiano con la versatilidad de un motor de combustión para trayectos más largos.
Hoy, al observar estas dos décadas con perspectiva, la historia de CHERY en Chile se entiende como una línea continua de crecimiento: del IQ que fue el primer auto de muchas familias, a la expansión del portafolio con Face, Skin y Fulwin, y más tarde al liderazgo del fenómeno SUV con una familia Tiggo que se convirtió en protagonista del mercado nacional. El resultado de 2025 —con el Tiggo 2 en el podio de los SUV más vendidos— es fruto de años de trabajo en calidad, precio y propuesta de valor, haciendo que el apellido Tiggo ya sea parte del vocabulario y de los garajes de muchas familias chilenas.

Nueva era en calidad y seguridad
En materia de seguridad, uno de los hitos más emblemáticos de la marca fue el desempeño del Arrizo 5, que logró cinco estrellas en C-NCAP con una puntuación destacada, convirtiéndose en una señal clara del salto en los estándares que la marca venía trabajando internamente. En la etapa más reciente, se han consolidado nuevas tecnologías de asistencia activa y plataformas estructurales que se han traducido en buenas evaluaciones ante organismos exigentes como ANCAP, donde modelos de la familia Tiggo han alcanzado calificaciones de cinco estrellas en sus reportes de seguridad pasiva y activa.
En esa evolución sostenida, CHERY comenzó también a acumular reconocimientos internacionales que respaldan el avance de su ingeniería y diseño: el Tiggo 7 recibió un premio de diseño otorgado por la publicación japonesa CarStyling, destacando el lenguaje visual propio que la marca construye a nivel global y que ya se percibe con claridad en los modelos disponibles actualmente en el mercado chileno.
Para nuestro equipo, el balance de estos 20 años deja en evidencia que CHERY supo leer el mercado chileno mejor que muchos competidores: entró cuando el espacio estaba disponible, creció con disciplina y hoy enfrenta la siguiente década con una oferta tecnológica que pone a prueba incluso a marcas de mayor tradición en el segmento. Los próximos años, con la electromovilidad como eje central, serán determinantes para saber si esta trayectoria continúa su curva ascendente.
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